15 de abril de 2006

Gran Partita de Mozart



"Era una música que yo nunca había oído, teñida de tal anhelo,
un anhelo irrealizable, que hizo estremecerme"


El pasado jueves 13 de abril, en el marco del Festival Cultural Zacatecas, y como parte de las actividades que en esta ciudad colonial del centro de México se han llevado a cabo (y seguirán a lo largo del año) como parte de la conmemoración mundial por el 250 aniversario del natalicio del más grande compositor de todos los tiempos, Wolfgang Amadeus Mozart, pudimos presenciar la ejecución de su Serenata en Mi bemol K. 361 para 12 alientos y contrabajo 'Gran Partita'.

Esta extraordinaria interpretación estuvo a cargo de un selecto grupo de instrumentistas de algunas de las más importantes agrupaciones orquestales de nuestro país, todos reunidos y dirigidos por el clarinetista Luis Humberto Ramos, de quien ya hemos hablado en este foro.

Los clarinetistas del ensamble fueron, además de Ramos, Daniel Bukovsky (Sinfónica de Guanajuato) y, ejecutando en clarinetes modernos las partes de corni di basseto, Thomas Jones (Sinfónica de Guanajuato) y César Encina (Camerata de Torreón) .

Y para quienes leen estas lineas y se encuentren en México, una invitacion al concierto en el que los alientos de la Orquesta Sinfónica de la Escuela Nacional de Música de la UNAM ejecutaremos esta monumental obra, bajo la dirección del Maestro Sergio Cárdenas, el próximo viernes 21 de abril a las 6pm en la Sala Xochipilli de la ENM-UNAM en la Ciudad de México, dentro del Festival Mozartisssimo.

A continuación transcribo la nota al programa que se leyó antes de la ejecución de la 'Gran Partita':

Quien ya conoce la Gran Partita,, seguramente estará de acuerdo con el escritor austriaco Johann Friedrich Schink, quien en 1785, luego de escucharla dijo: "Nunca hubiera pensado que el clarinete fuese capaz de imitar la voz humana de forma tan convincente". Y quien aún no la ha oído se encuentra en esa categoría de los escasos afortunados a los que todavía les queda por experimentar música de una belleza e intensidad sobrecogedoras.

En concierto en el que se interpretó la Partita de donde comentábamos las palabras de Schink, sucedió en Viena el 23 de marzo de 1784. El acontecimiento también da la primera evidencia de la relación entre el virtuoso del clarinete Anton Stadler y Mozart, una unión que sería muy fructífera.

Al igual que en lo referente a muchos aspectos de la vida de Stadler, y en este sentido también de la de Mozart, aún quedan numerosas cuestiones por resolver. En primer lugar, el manuscrito de la Serenata en Mi bemol KV 361/370ª, o Gran Partita, conservado en la Library of Congress en Washington, D.C., está integrado por siete movimientos, y no cuatro como menciona Schink. Quizá cuando se dio el concierto ya mencionado no se había completado aún la obra. O tal vez, por alguna razón, Stadler decidió presentar sólo cuatro de los siete movimientos en esa ocasión.

El manuscrito no da ninguna señal de que la obra se compusiera en diferentes momentos y que luego se juntaran las diferentes partes, lo que imposibilita el averiguar qué movimientos se tocaron. Y ¿quiénes fueron los otros músicos? Hacia 1784, Antón Stadler ya había estado activo en Viena por algún tiempo, y en 1783 fue elegido para tocar en el conjunto de viento real, la Kaiserlich Königlich Harmonie (K.K. Harmonie), agrupación en la que también participaba su hermano, clarinetista como él. Este conjunto, descrito por Cramer (Hamhurgo, 1783) como 'un grupo de virtuosos de instrumentos de viento', seguramente ocho de los mejores instrumentistas de madera en Viena en aquel momento, incluía a Triebensee y Wendt al oboe, Antón Stadler y Johann Stadler al clarinete, Kupp y Eisen en los cornos, y Kautner y Druben al fagot. Su cometido era interpretar Harmoniemusik, sobre todo arreglos de música de ópera, para la casa imperial durante acontecimientos sociales. Cuando Mozart dirigió su mirada hacia la composición de obras para instrumentos de viento, ya tenía a su disposición un conjunto de intérpretes de la más alta calidad. Por eso, es muy probable que estos fueran los músicos que Stadler reunió para su concierto. La adición de un par de corni di bassetto se debe, probablemente, a la presencia en Viena en ese momento de dos músicos itinerantes de Bohemia: Anton David y Vincent Springer, virtuosos de ese instrumento.

Para sus compañeros masones, Mozart compuso más de diez obras que posiblemente aprovecharan los talentos de los dos músicos, incluyendo la Maurerische Trauermusik, KV 477, así como el Adagio en cinco partes, KV 411, y el Adagio en tres partes, KV 410.

Mozart ya había escrito numerosas obras para conjunto de alientos con anterioridad a 1784. La Serenata en Mi bemol, KV 375, data de octubre de 1781, apenas unos meses antes de que el Emperador estableciera su K.K. Harmonie, por ejemplo.

Precisar la fecha de composición de estas obras no es ninguna tarea fácil. Para empezar, el manuscrito tiene una fecha en el margen superior derecho de la primera página que ha sido cambiada varias veces, y que ahora parece leerse como '1780'. Köchel asignó a la obra su número 361 basándose en la suposición de que el autor la compuso en Munich durante la producción de Idomeneo. Albert Einstein le reasignó el número 370ª en 1937, pensando que Mozart la escribió al llegar a Viena en 1781. El estudio del papel que realizó Alan Tyson también apunta hacia este año, pero la posibilidad de que Mozart utilizara este mismo papel más tarde no se puede descartar. La relación entre el movimiento de variaciones del cuarteto con flauta KV 285b y el sexto movimiento de la Gran Partita tampoco ha ayudado a poner fecha a esta última. Es generalmente aceptada alguna fecha entre 1781 y 1784, pero sería deseable poder definir el asunto con más precisión.

Daniel Leeson y David Whitwell han argumentado convincentemente en el Mozart Jahrbuch de 1976-77 que las pistas apuntan al año 1784, tanto para la creación como para el estreno de la obra, y que Mozart la compuso específicamente para el concierto benéfico de Stadler. Ante todo, desde el punto de vista estilístico, parece altamente improbable que Mozart pudiera haber escrito una obra de esa envergadura y madurez antes de las Serenatas KV 375 y 388. Sin embargo, surge un problema con esas fechas si examinamos el Verzeichnüss aller meiner Werke del propio Mozart. Ahí vemos que después de febrero de 1784, no vuelve jamás a mencionar la obra. Leeson y Whitwell sugieren que Mozart inició el catálogo a finales de 1784 y que simplemente decidió no incluir una pieza por la que no percibiría beneficios. De hecho, de la época posterior al inicio de su catálogo temático se conocen 16 obras a las que el compositor no asignó entrada, así como otras obras que sí figuran en el catálogo y que han desaparecido.

En una carta a su padre, datada en febrero de 1784, Mozart afirma estar muy ocupado componiendo obras que le proporcionen remuneración económica. Sin duda, se refiere al Concierto para piano KV 499, compuesto para Barbara Ployer, y por el que Mozart fue bien pagado. De hecho, Mozart asignó la primer entrada en su catálogo a ese concierto, pero posiblemente meses después de haberlo terminado. Hubiera sido bastante típico de Mozart que terminara los movimientos de la Gran Partita justo antes de su estreno, a juzgar por lo que sabemos de sus costumbres de trabajo. En las cartas a su padre, no existe ninguna mención de una gran obra para instrumentos de viento, seguramente porque su padre hubiera visto el esfuerzo como una pérdida de tiempo; Mozart recibió poco o nada por parte de Stadler, y lo mismo se puede decir sobre el reconocimiento que la obra le proporcionó. Mozart ni siquiera estuvo presente en el concierto benéfico de Stalder, sino que fue a la primera representación de su Concierto para piano KV 499, que tuvo lugar el mismo día en el hogar de su destinataria, Barbara Ployer.


¿Llegó Mozart a escuchar alguna vez su gran Partita? No existen pruebas de ello, pero es difícil imaginar que los mismos músicos no se hubieran reunido más adelante para volver a tocarla, y que el compositor no estuviera presente.

Las palabra 'Gran Partita' [sic] aparecen en la primera página del manuscrito, pero no escritas por Mozart. Además de la indicación de Nissan sobre la autenticidad del manuscrito, 'eigene handschrift', y la datación de un antiguo dueño (Johann André), que indica el año 1780, uno se enfrenta a la letra de al menos cinco personas en la primera página.

La denominación 'Gran Partita'?, tal y como la conocemos hoy, caracteriza a la perfección la obra de Harmoniemusik más monumental jamás escrita, y aunque no fue Mozart quien escribió estas palabras, podemos estar agradecido al autor furtivo del nombre por haberla colocado así a una cierta distancia de otras composiciones, meras serenatas y divertimentos. Desde el momento en que Constanze vendió el manuscrito al editor de Offenbach, Johann André, en 1799 (junto a otros manuscritos de Mozart, entre 250 y 300), cambió de manos no menos de nueve veces, perteneciendo sucesivamente a la realeza, a músicos y a un librero. La compra del manuscrito en 1941 por la Library of Congreso parece el final de esta trayectoria, y la edición de un facsímil de buena calidad en 1976 ha facilitado una disponibilidad universal.

La película Amadeus de Peter Schaffer -basada en un guión teatral del propio autor- y dirigida por Milos Forman proyectó la imagen de un Mozart frívolo, infantil y caprichoso pero supo cuidar mucho la música, que se convirtió en uno de los mejores avales de la cinta junto a una cuidada recreación de la Viena de la época y sus gentes. A través de la banda sonora, perfectamente acoplada a la imagen y al discurso narrativo y magníficamente interpretada, mucha gente descubrió la belleza y el poder de la música de Mozart [1]. El director se preocupó de no usar sus obras más trilladas e incluyó una selección de interesantes fragmentos, poco familiares para el gran público, pero que sirvieron para abrir el apetito musical al espectador curioso.


En una de las escenas, el viejo Salieri recuerda ante un sacerdote el impacto que le provocó el encuentro con la música de Mozart. Como ejemplo musical, usa el inicio del "Adagio" de la Gran Partita en Si bemol mayor. En la película, Salieri describe así ese momento:
'Un comienzo simple, casi cómico. Un ritmo -a base de fagotes y cornos- como el de un acordeón oxidado. Luego, de pronto, por encima, un oboe; una sola nota, mantenida firme, hasta que un clarinete la recoge y la convierte dulcemente en una frase maravillosa. ¡Esto no había sido compuesto por un mono de feria! Era una música que yo nunca había oído, teñida de tal anhelo, un anhelo irrealizable, que hizo estremecerme. Me parecía estar escuchando la voz de Dios.'

14 de abril de 2006

Polyphonic en la red



Se ha creado recientemente en Internet una interesante página web llamada Polyphonic. Este lugar está dedicado a los músicos de orquesta en particular, y el contenido de la misma es muy interesante: artículos, entrevistas, reportajes sobre orquestas, foro, y la publicación completa de Harmony, una revista especializada en el tema orquestal que dejó de circular en el 2004.
La visita a este lugar es muy recomendada. En este enlace pueden encontrar a Polyphonic.org

11 de abril de 2006

Partituras gratis: Preguntas Frecuentes

Biblioteca de Clariperu

Desde la apertura en enero del 2006 de nuestra Biblioteca virtual, Clariperu ha recibido centenares de visitas desde el primer día. Muchos visitantes proceden a contactarnos para solicitar las partes individuales de las partituras que les interesa.

Dentro de estos diarios correos electrónicos que recibimos, nos hemos encontrado con preguntas bastante ambiguas. Para evitar confusiones, creamos a continuación una lista de "Preguntas frecuentes" para que pueda canalizar de la mejor manera sus inquietudes.


Biblioteca de Clariperu: Preguntas Frecuentes



1. - Necesito la partitura del concierto de Aaron Copland, ¿me la pueden enviar?

Todas las partituras que se encuentran publicadas en nuestra biblioteca son de "dominio público", es decir, el autor ha fallecido por lo menos 75 años atrás. Cualquier obra que no tenga una antigüedad mayor a 50 años está sujeta a los derechos de autor (copyrights). Estas partituras no las encontrará en Clariperu.
Por regla general, sólo contamos con las partituras que se ofrecen en la biblioteca. Si usted no encuentra el título de una obra que busca, lamentablemente aún no la tenemos.


2. - ¿Me pueden enviar la parte de piano del concierto de Mozart (o Weber, Mercadante, etc.)

En las recomendaciones iniciales de nuestra biblioteca, mencionamos claramente que no publicaremos las reducciones de orquesta de los conciertos que forman parte de nuestro espacio gratuito, es decir, el acompañamiento de piano. Las reducciones de piano nos demandarían mucho trabajo en editarlas, y Clariperu crece sólo en nuestros ratos libres.


3. - ¿Tienen la partitura del 'Titanic' para piano?

No, no tenemos ninguna obra que no esté relacionada con el clarinete. Obras para piano solo, guitarra, violín u otro instrumento no serán consideradas por nosotros. Lo sentimos.


4.- Puedo escanear y/o enviarle fotocopias de algunas partituras para que las publiquen en la Biblioteca, ¿qué dicen?

En primer lugar, les agradecemos por su interés y espíritu de apoyo. Todas las partituras deben ser editadas por Clariperu, y no aceptamos partituras de mala calidad y/o en las que figuran la firma de alguna editorial. No consideramos correcto el ofrecer en nuestra Biblioteca el trabajo de una editorial que ha invertido en la impresión de una determinada composición.


5.- Por favor envíenme partituras, gracias.

Este mensaje es muy común en nuestro buzón. Si usted no nos especifica lo que desea, ¿cómo lo podemos ayudar? Debe escribir claramente la obra u obras que desea recibir en su correo electrónico. Por ejemplo:

"por favor envíenme las partes de las siguientes obras: 'Cinco trios' de G. Haendel, 'Danzas Rumanas Folklóricas' de Béla Bartók, y Preludio en Re menor de J. S. Bach. Muchas gracias".


6.- ¿Es posible que me envíen todo su material a mi correo electrónico?

Si, y es muy frecuente este tipo de mensaje. Al solicitar todas las partes, asegúrese que su correo electrónico cuenta con espacio suficiente para recibir todas las partituras.


7. - ¿Han considerado publicar partituras más diversas, de otros géneros?

Si, y somos conscientes de este vacío. Está en nuestra meta ofrecer temas populares Latinoamericanos, Jazz y klezmer. Estamos recién empezando, pero tenemos mucho empeño en crecer. Si usted desea sugerirnos algunos títulos o fuentes, por favor contáctenos.


Atentamente,

Clariperu.org

5 de abril de 2006

El Concierto para clarinete de Mozart en CD: una guía para todos

El 2006 será el año de Mozart. Para celebrar sus 250 años de la fecha de su nacimiento, las salas de conciertos de todo el mundo han priorizado la música de este genial compositor.

Gracias a la tecnología, hoy podemos disfrutar de grabaciones de nuestras obras favoritas en casa, en el auto o mientras caminamos. El siguiente artículo es un breve panorama histórico sobre los registros sonoros que se han hecho del concierto que compusiera Mozart al final de su vida.


Existen varios conciertos escritos para el clarinete, muchos de ellos por renombrados compositores que, inspirados por algún instrumentista, cogieron la pluma para concebir un universo nuevo para el clarinete. Entre tantas obras, el concierto en La mayor para clarinete y orquesta de Mozart es sin duda, una de las obras más populares entre músicos y melómanos. Este año en especial, que verá la celebración de su cumpleaños 250, el concierto K. 622 ha sido programado por una gran cantidad de orquestas a nivel mundial, con sus propios clarinetistas como solistas, o a veces con un invitado de renombre. En cada audición para un puesto de orquesta o en competencias internacionales, esta obra es siempre solicitada, casi obligatoria. Hace poco, la radio Classic FM de Inglaterra inició una encuesta entre sus oyentes para decidir cual es la 'mejor obra de Mozart', o en otras y mejores palabras, cual es tu 'obra favorita' del compositor austriaco. Como lo anunciáramos en nuestro Blog, el Concierto para Clarinete fue la favorita de todos.

Pero este artículo no hablará sobre el concierto en sí -para eso los invitamos a leer un análisis del primer movimiento de esta obra y un texto sobre la fecha del estreno del concierto por Anton Stadler. Veremos aquí la grabaciones que se han hecho sobre esta popular obra, en un intento por orientar a los amantes de la música y a clarinetistas que buscan alguna versión en particular. ¿Quién fue el primer instrumentista que grabó el concierto? ¿Quién grabó por primera vez el concierto con un clarinete de basseto? ¿Qué versiones existen hoy en día que podrían llamar mi atención? ¿Existen grabaciones históricas que pueda conseguir? Trataremos de responder estas primeras preguntas.


El Concierto para Clarinete 

Es difícil imaginarnos la cifra exacta de instrumentistas que han grabado el concierto para clarinete de Mozart. Pero demos un paseo por la historia y avancemos poco a poco. 

Luigi Amodio
El primer clarinetista en grabar la obra completa fue Haydn Draper (Inglaterra) en el año 1929 para el sello Brunswick records. Lamentablemente, no se conoce el nombre de la orquesta que lo acompañó. En clarinetista italiano Luigi Amodio, principal de La Scala Opera Orchestra que trabajó bajo la batuta de Arturo Toscanini, grabó también el concierto por ese periodo junto a la Orquesta Municipal de Berlín. Otras versiones que nacieron contemporáneas fueron realizadas por François Etienne con la orquesta de Cámara Hewitt, y por el clarinetista británico Reginal Kell, junto a la Filarmónica de Londres en 1940. 

Leopold Wlach
El 7 de diciembre de 1947 el clarinetista austríaco Leopold Wlach grabó el concierto junto a la Filarmónica de Viena y Herbert von Karajan en la dirección. Esta grabación se realizó en la Brahmssaal de Viena. Una joya. Este maravilloso músico también grabó el quinteto de Mozart. 

Hasta aquí, todas las grabaciones mencionadas fueron realizadas con el clarinete en La, ya que tanto las partituras adaptadas como el instrumento, estaban a la mano. Recordemos que el manuscrito del concierto no ha sido hallado aún, y lo que se ha impreso desde una primera edición es la adaptación que hiciera el editor de Mozart para el clarinete en La, ya que la parte original estaba destinada para clarinete de basseto ('basset horn'), un instrumento poco común. El clarinete en La resultaba mas lógico - y comercial. 

Hans-Rudolf Stalder
El clarinete de basseto fue utilizado por primera vez en una grabación por el clarinetista suizo Hans-Rudolf Stalder en 1969. Esto sucedió con la Orquesta de Cámara de Colonia. Existe un detalle: el instrumento que usó era una reconstrucción moderna de un clarinete de basseto, elaborado especialmente para Hans por Rudolf Uebel. La edición del concierto fue prepara por Erns Hess, de la editorial Schwann Musica Mundi. Hans-Rudolf es entonces el primer clarinetista en grabar el concierto de Mozart en su versión más original. 

Sucedió en 1973 que el concierto fue grabado con un instrumento histórico. Esta primera versión fue hecha por Hans Deinzer, clarinetista alemán multifacético: un gran saxofonista de jazz que se rindió al clarinete a los 24 años de edad, estudiando el repertorio clásico tanto de cámara como sinfónico. Luego, se dedicó a la música contemporánea (trabajó con Boulez, Maderna, Henze y Stockhausen, por nombrar algunos compositores). Además de ejercer exitosamente la docencia (entre sus alumnos se encuentran Sabine Meyer, Wolfgang Meyer, Suzanne Stephens, Nicholas Cox y recientemente Martin Fröst), se dedicó paralelamente a la interpretación de instrumentos históricos. Este paso abrió la puerta a varias otras grabaciones con instrumentos históricos.


Que nombres buscar en la actualidad

Si está interesado en conseguir algunas grabaciones que se han realizado con un clarinete de basseto original, o simplemente un 'registro imprescindible', le sugerimos que busque el nombre de estos clarinetistas: 

· Eric Hoeprich: clarinetista fundador del Stadler Trio. Ha realizado varias grabaciones con las obras de Mozart y otros compositores, siempre en instrumentos históricos. Es un especialista en el tema.
· John McCaw: fue miembro de la London Philharmonic Orchestra, y su versión del concierto de Mozart (junto al concierto de Nielsen) está disponible a traves de Georgina Records. McCaw utiliza el clarinete en La. ¡Grabación realizada en 1971 y muy recomendada!
· Alan Hacker: virtuoso clarinetista británico que fue miembro de la Filarmónica de Londres. Fundador de los ensambles The Matrix y The Music Party.
· Antony Pay: otro gran instrumentista dedicado a la interpretación de instrumentos históricos. Si sigue este enlace lo podrá escuchar interpretando varias obras, entre ellas el quinteto de Mozart.
· Colin Lawson: clarinetista británico dedicado a la música antigua. Tiene varios discos interesantes y ha publicado libros dedicados a Mozart, Brahms y al clarinete en general (¡muy recomendados por cierto!).
· Robert Marcellus: este clarinetista y gran maestro americano realizó una grabación en 1967 junto a la Cleveland Orchestra (de cual era miembro) y la cual ha sido por mucho tiempo una grabación de referencia en Norte América. 

Grabaciones más recientes - y no por eso menos interesantes- incluyen nombres de clarinetistas como Sabine Meyer (existe una hermosa versión en vivo con Claudio Abbado), Karl Leister (antiguo clarinetista principal de la Filarmónica de Berlín, imperdible), Charles Neidich (quien ofrece una de las más extensas y curiosas cadencias que se han grabado del concierto), Paul Meyer, Thomas Friedli (un ejemplar y refinado intérprete), Jack Brymer, Gervase de Peyer, Andrew Marriner, Martin Fröst (un joven y virtuoso clarinetista sueco que lleva una exitosa carrera como solista. Muy recomendado), David Shiffrin, Alessandro Carbonare (una exquisita versión), y Joaquín Valdepeña (excelente clarinetista mexicano, y cuya versión no la hemos escuchado aún lamentablemente ). No se las pierdan. 

Un nombre popular para todos es el del clarinetista Benny Goodman, quien grabara paralelamente a su vida como "jazz-man", mucha música académica. La versión en vivo que realizó en Tanglewood está disponible en el mercado a un precio muy razonable. 

Le recomendamos visitar la página web del sello discográfico "Clarinet Classics" en donde encontrará muchas grabaciones históricas de gran valor, con nombres de instrumentistas como Charles Draper, Reginal Kell o el español Manuel Gómez. 

Para despedirnos, no olvide pasar por nuestra Biblioteca, sección 'Repertorio', para que puedan bajar la parte solista de esta obra y seguirla junto a su grabación favorita.

Sharon Kam y Mozart

Sharon Kam
Como parte del proyecto "Mozart por 24 horas", la clarinetista Sharon Kam se presentó en el "Teatro Estates" en Praga. Ella ofreció un versión del concierto para clarinete con un clarinete de basseto, y el video de esta presentación será pronto lanzado al mercado en DVD.

Para ver un avance de ese concierto, puede ver extractos de esta obra de Mozart en Internet. Simplemente pulse el movimiento que desee ver:



Sharon Kam nos comenta para esta publicación:

"Me encanta tocar junto a la Filarmónica Checa. Son magníficos intérpretes. Fue un concierto mágico en un mágico teatro!

Una curiosidad: el teatro que verán fue el mismo en el que Anton Stadler, el clarinetista que estrenó el concierto de Mozart , ofreció el estreno mundial de dicha obra en 1791.

9 de marzo de 2006

Ricardo Morales



Rocardo Morales



Ricardo Morales, una de las grandes figuras jóvenes del clarinete, ha sido retratado en un elogiante artículo en la versión electrónica del Philadelphia Dayly News. El texto en inglés, habla sobre sus orígenes en la música y su gran musicalidad, tanto en la orquesta - es miembro actual de la Orquesta de Philadelphia - o como solista. Se menciona como anécdota que un crítico de Nueva York, luego de escuchar la interpretación de Les Troyens, escribió que Morales debió haber salido al frente y agradecer al público junto con los cantantes.

En este enlace se puede escuchar fragmentos de su disco "French portraits". Si desea leer el mencionado artículo en castellano, puede utilizar un traductor en línea como Systran o Altavista. Los resultados no son lo mejores, pero ayudan!


4 de marzo de 2006

Una estimable versión del Op.115 de BRAHMS

José Luis Estelles



Se suceden las ocasiones de escuchar en directo buena música con/para clarinete al sur de España.-

Éste invernal sábado 25 de febrero hemos acudido a una cita, inesperada, todo hay que decirlo, con BRAHMS y su Quinteto para clarinete y cuarteto de cuerda.-

Sobre las lecturas del Op. 115 de Brahms, me vienen convenciendo aquellas, que ofrecen una integración del clarinete con el cuarteto, la conjunción en un quinteto formal.- Demasiadas versiones he escuchado donde el clarinetista nubla al cuarteto, y aunque menos, al contrario.-

Por ahí, por la senda de la unión, fue ésta interpretación, en la que nos encontramos a un CUARTETO CASALS, formidable, joven, rebosante de energía, y completando el grupo el clarinetista J.L.ESTELLÉS, quienes nos llevaron hacia un Brahms sonoro, muy maduro, tremendamente expresivo, profundo.-

En la interpretación se apreció el cuidado por la exposición de los planos tímbricos, dejándose escuchar con nitidez todas las capas que la partitura desarrolla.- Un exquisito fraseo lució sobre todo en los pasajes más densos, en el Finale y especialmente en el Adagio.-

Sobre éste adagio, una de las cumbres expresivas de la literatura de cámara para clarinete, destacar la belleza del discurso de Estellés, en el que las sensaciones sonoras a que nos tiene acostumbrados encontraron una mayor proyección, si cabe, con ésta obra y sin duda contribuyeron en la definición del mensaje a transmitir por los intérpretes.-

En definitiva, gustó mucho la versión de ésta legendaria obra, que no por escuchada deja de mostrarnos con cada audición algún perfil ignoto, especialmente cuando proceden intérpretes de ésta solvencia.- Por cierto, dada la madurez que se apreció, me consta que no es la primera vez que éste grupo interpreta el opus, ya estamos echando de menos una grabación que no dudamos sería un éxito.-


Dieter


Ficha del Concierto:


Fecha de Celebración: 25 febrero 2006
Sala: Auditorio Manuel de Falla, Sala A; GRANADA (España)
Obra: Quinteto para clarinete y cuarteto de cuerdas op.115
Autor: Johannes BRAHMS
Intérpretes:

Vera MARTINEZ MENHER,Violín 1º

Abel TOMAS REALP,Violín 2º

Jonathan BROWN,Viola

Arnau TOMAS REALP,Violonchello

José Luís ESTELLÉS,Clarinete

2 de marzo de 2006

Nuevos manuscritos en la Juilliard


Manuscrito del concierto para clarinete de Copland - Clariperu
Se anunció el 28 de febrero en una conferencia de prensa sostenida por la Juilliard School de Nueva York: Bruce Kovner, millonario miembro del cuerpo administrativo de la prestigiosa institución musical americana, ha donado su colección privada de manuscritos musicales para ponerlas al alcance de todos. Estas valiosas partituras, que se llamarán "Juilliard Manuscript Collection" - ya que el donante rechazó la invitación que la colección llevara su nombre- no han sido estudiadas aún, y son más de 140 documentos, que contienen desde la extraviada versión para piano a cuatro manos de una Gran fuga - original para cuarteto de cuerdas - hecha y autografiada por el propio Beethoven, al score que usara y anotara Toscanini para interpretar Die Walküre de Wagner. La mencionada Fuga fue comprada de manera anónima ( por $1.95 millones de dólares), y ahora se sabe que fue Bruce Kovner ese comprador anónimo.


Llama nuestra atención que, dentro de esos manuscritos, se encuentra el score del Concierto para clarinete de Aaron Copland, la versión final y autografiada a Benny Goodman.

Pero especialistas y curiosos deberán ser pacientes, ya que la Juilliard pondrá a disposición su nueva colección sólo en el 2009. En este enlace les ofrecemos la lista completa de la colección en PDF .


La noticia original la puede ver desde aquí y está escrita en inglés. Veremos que trae a la luz estos nuevos manuscritos.

25 de febrero de 2006

Talisker de Luc Brewaeys

Compositor Luc Brewaeys
En el museo Smak de la cuidad de Gante en Bélgica, se presentó el pasado viernes 24 de febrero, un concierto que involucró a toda la clase del clarinetista Eddy Vanoosthuyse, profesor del Conservatorio Real de Gante. Esta velada fue la última fecha de la "Semana de la música contemporánea" que el Conservatorio organiza cada año en el mes de febrero.

La obra que se interpretó en dicha noche fue 'Talisker' del compositor belga Luc Brewaeys. La pieza demanda la siguiente instrumentación: doble coro de clarinete (dos grupos de clarinetes que incluía cada uno pícolo, sopranos, altos, bajos, y un clarinete contrabajo del cual fui responsable), cinco percusionistas ( a cargo de una surtida bandeja sonora), y cinco solistas:

- Eddy Vanoosthuyse (clarinete)
- Marc Kerkhof (clarinete contrabajo)
- Dries Geeraert (corno)
- Wim Konink (percusión)
- Gert D'Haese (percusión)

Solistas en plena presentación

La dirección estuvo a cargo de Filip Rathé, director y fundador del Spectra Ensemble y también profesor del conservatorio de Gante.


La obra está concebida para ser interpretada en un espacio con mucho eco, ya que los sonidos deben mezclarse mucho naturalmente en el medio ambiente. Las partes de clarinete de cada ensamble demandaban muchos multifónicos, que dejaban oir segundas menores, cuartas, quintas y otros intervalos más amplios. Las melodías, que eran tocadas a veces simultáneamente al unísono en cuartos de tonos, fueron escuchadas con una sonoridad muy rica e interesante. Esta obra se puede quizás incluir dentro de la corriente "espectral" que la música de Grisey Gérard iniciara.


los solitas en percusión

Los solistas estaban ubicados en una gran sala, mientras que un ensamble de clarinete se ubicaba en otra, bastante alejada del segundo ensamble de clarinete que se encontraba junto con los cinco percusionistas. En total, los músicos invadían tres espacios separados.

uno de los grupos de clarinete. Ahi me ven con el clarinete contrabajo!


El público podía movilizarse entre las salas y seguir el sonido que deseaba. Habían grandes momentos en donde la percusión invadía totalmente las instalaciones del museo, siempre con un mágico sonido. La obra tuvo bastante acogida, especialmente por el público joven. Casi al final de la obra, cinco clarinetistas debían movilizarse hacia cinco timbales, repartidos estratégicamente en el museo, para crear un efecto bastante común: tocar un Mi grave en fortíssimo muy cerca al timbal, y mover a la vez el pedal de afinación del mismo, para crear una distorción del sonido.

Clarinetista Karolis de Lituania



Un noche entretenida, en donde el clarinete tuvo definitivamente un rol protagonista, y en donde cada uno de nosotros nos divertimos en esos treinta minutos de creación musical.

22 de febrero de 2006

Una hora de Cámara

El Octeto de Franz SCHUBERT



No surge todos los días la oportunidad de asistir a la interpretación en directo del OCTETO de Schubert.-

Puede que su duración (sobre 60 minutos), lo inusual de su formación (violin 1º, violín 2º, viola, violoncello, contrabajo, trompa, fagot y clarinete) que normalmente obliga a crear un grupo ex profeso de cámara y por supuesto la propia entidad de la partitura que requiere gran nivel en todos sus ejecutantes, estén entre los motivos por los que ésta excepcional obra no se suele prodigar por las programaciones estables de conciertos.-

Recientemente, en Granada, hemos tenido ésta opción dentro del ciclo Una hora de Cámara organizado por el Centro Cultural Manuel de Falla con la colaboración de la Orquesta Ciudad de Granada y pudimos presenciar una inolvidable versión a cargo de solitas de la O.C.G. .-

El grupo estuvo compuesto por los primeros atriles de la Orquesta que detallamos en la ficha, Breuninger es el concertino y algunos de ellos integran otros grupos como TAIMAgranada, camaleónica formación cuyo director artístico es el clarinetista José Luís Estellés también presente en el conjunto.-

Para quién no tenga fresca la obra, recordar que aunque compuesto en 1824, éste octeto emparenta con las serenatas y/o partitas del s. XVIII para conjuntos de cuerda y vientos.- Con seis movimientos, Schubert desarrolla variaciones de pegadizos temas populares, en continuados diálogos entre las dos familias de instrumentos, volcando más el protagonismo hacia los vientos con un tratamiento más aproximado a lo que empezaba a ser el "sonido romántico" mientras que las cuerdas, que patrocinan la base rítmica, nos evocan al período clásico.-



Refiriéndonos a la actuación, la sala habilitada completó su aforo aún siendo una mañana de Domingo.- Situación del contrabajo en el centro uniendo a las dos familias de instrumentos.- En los extremos, frente a frente, las dos columnas del ensemble, Breuninger y Estellés.-

Desde el comienzo notamos la altura del conjunto, muy empastado, con una elogiable tímbrica.-

Gran sabor romántico, un sonido pulcro, con unas cuerdas extraordinarias y unos vientos ocres (la obra lo requiere) al servicio del auténtico protagonista, el clarinete.-

J.L Estellés nunca deja de sorprendernos con los nuevos enfoques sonoros que extrae de su instrumento, ahí quedó para el recuerdo ese melancólico adagio que interpretó con gran primor en trance magistral.- Durante todo el concierto nos regaló un sonido muy brahmsiano que se acentuó en los momentos de mayor tensión de la obra.-

También tenemos que resaltar la espectacularidad del último movimiento que resumiendo todas las cualidades desarrolladas durante los anteriores, fue un ejemplo de brillantez desde los fortes acordes iniciales hasta el nacimiento y desarrollo de esa marcheta rítmica que inician las cuerdas y que luego todo el conjunto llevó hasta un colosal fin de obra.-

Al final, el respetable pudo manifestar su entusiasmo estallando en aplausos y bravos, la verdad que se esperó algún bis, los diferentes desarrollos de la obra lo hubieran permitido, y todos nosotros, por supuesto, agradecido.-

En cualquier caso, señores, no dejen de reunirse para hacer música de ésta calidad, estaremos con Vds. al otro lado, fijo.

Dieter
Foto de Marta Pereyra

Ficha del Concierto:

Fecha de Celebración: 15 enero 2006
Sala: Auditorio Manuel de Falla, Sala B; GRANADA (España)
Obra: Octeto en Fa Mayor, D.803. Op. post. 166
Autor: Franz Schubert
Intérpretes:
José Luís Estellés, Clarinete
Santiago Ríos, Fagot
Óscar Sala, Trompa
Friedemann Breuninger, Violín 1º
Peter Biely, Violín 2º
Germán Clavijo, Viola
Arnaud Dupond, Violoncello
Frano Kakarigi, Contrabajo

18 de febrero de 2006

Sabine Meyer


Sabine Meyer en Bruselas


El día de ayer, viernes 17 de febrero, se presentó la clarinetista alemana Sabine Meyer en el gran auditorio del Palacio de las Artes en Bruselas. La acompañó esa noche la Orquesta Nacional de Bélgica dirigida por Mikko Franck. La obra que ofreció fue el concierto de Mozart, interpretada en un clarinete de basseto. Tuve el gran gusto de asistir y disfrutar de este concierto.

Su presentación fue atendida por una concurrida audiencia, y me llamó la atención ver mucha gente joven (entre 12 y 15 años. A mi costado se encontraba un entusiasta clarinetista de 14 años que no tuvo reparos en gritar y aplaudir a Sabine hasta más no poder!).

Sabine salió al escenario como siempre: una presencia escenica muy fuerte, y una naturalidad enorme al interpretar. Su inconfundible sonido brilló en una hermosa versión del concierto para clarinete.

Tuve también la oportunidad de atender el ensayo, y fue muy instructivo ver a Sabine co-dirigir la orquesta, por emergencia...

Sabine Meyer en ensayo con la orquesta nacional de Bélgica


Durante el transcurso del ensayo, la orquesta tendía a retrazar partes de la obra, y Sabine giraba, en determinados momentos, hacia la sección de la orquesta que era "voz principal" para dirigirlos y hacerles señales mientras tocaba. Se detuvo un par de veces para explicar que, a menos que ya lo hayan decidio de antemano, la orquesta debe mantener un tempo estable, y sobre esto, ella coqueteaba con minúsculos rubatos, que le daban más sentido a la obra. A veces, durante grandes frases, ella giraba para tocar junto a las violas, o los cellos, o los primeros violines, y cada vez que lo hacía, pude ver y escuchar de manera más clara la estructura interna de esta composición.

Entre movimientos - e incluso en pequeñas pausas del primer y tercer movimiento en donde la orquesta tocaba sola - Sabine aprovechaba para cambiar de cañas. Lo hacía con cierta prisa, y en uno de esos cambios seleecionó una mala caña: el clarinete sonaba ahora con sonidos extras, ante su disgusto. Pueden apreciar a Sabine durante el ensayo en el siguiente video de un minuto. Noten su gesto al final:


Hubo un detalle que me llamó la atención, y es que por primera vez escuchaba en vivo un final diferente del segundo movimiento, el cual sonó muy coherente: Sabine aprovecha el registro grave de su instrumento para terminar el Adagio en el Fa grave. Esto fue lo que ejecutó:


Un noche muy inspiradora, y gracias a Sabine por ofrecer una interpretación tan hermosa y fomentarme aún más ese placer que es el asisitir a un concierto.

Nota: el video ha sido posible gracias a la ayuda de Felino Furioso.

13 de febrero de 2006

Catálogo II: Francis Poulenc

Catálogo II: Francis Poulenc
Iván Martínez


"Je suis un musicien sans étiquette"
Francis Poulenc



Siguiendo con la publicación de la pequeña serie de catálogos de la música con clarinete de los compositores del siglo XX y XXI más relevantes, hoy continúo con el más importante y refinado compositor del grupo de Les Six: Francis Poulenc.

En el catálogo de obras del compositor francés par excellence de la primera mitad del siglo XX, además de destacar sus obras para piano y sus admirables canciones, existe un lugar importantísimo para los instrumentos de aliento y, por supuesto, para el clarinete, para el cual no solo concibió la Sonata de 1962.




Francis Poulenc
(París, Enero 7 de 1899-París, Enero 31 de 1963)



Sonata (1962)
Clarinete y piano
"A la memoria de Arthur Honneger". La última y más importante pieza de cámara del compositor, y sin duda la más grande sonata (junto con las op. 120 de Brahms) en la literatura del clarinete.
Estreno: Abril 10 de 1963, en Nueva York (Carnegie Hall), por Benny Goodman y Leonard Bernstein
Duración: 13'

L' Invitation au Chateu (1947)
Música incidental para la pieza teatral homónima de Jean Anohuilh.
Violín, clarinete y piano
Estreno: Noviembre 15 de 1947
Duración: 15'

Leocadie (1940)
Música incidental para la pieza teatral homónima de J. Anohuilh.
Violín, clarinete, fagot, contrabajo, piano y voz (Vals des chamins de l'amour)
Estreno: Noviembre 30 de 1940
Duración. 13'

Sexteto (1932, rev. 1938-39)
Piano y quinteto de alientos
"A Georges Salles". Gran influencia del neoclasicismo de Stravinsky, sobre todo en el primer movimiento.
Estreno: París 1940.
Duración: 18'

Sonata (1922, rev. 1945)
Clarinete y fagot
"A Madame Audrey Parr". Es la segunda de la serie de sonatas 'breves' (la tercera es la Sonata para corno, trompeta y trombón).
Estreno: Enero 4 de 1923
Duración: 7'

Mouvements Perpetuels (1918)
Flauta, oboe, clarinete, fagot, corno, violín, viola, violonchelo, contrabajo
Duración: 5'

Sonata (1918, rev. 1945)
Clarinete en si bemol y clarinete en la
"A Edouard Souberbielle". La primera de un ciclo de tres sonatas 'breves', en las que la influencia de Stravinsky también esta presente, carácter 'cirquero' y con mucho diálogo entre los dos instrumentos siempre.
Estreno: Abril 5 de 1919
Duración: 5'

Fanfarria (¿?)
2 clarinetes, 2 fagotes, 2 cornos, 2 trompetas, 2 trombones, percusiones
Duración: 3'


Piezas para barítono y ensamble instrumental

Poulenc escribió 4 obras para barítono y ensamble instrumental, el cual nunca juega un papel de simple acompañante. En las 4 piezas, con ensambles variables, siempre esta presente el clarinete y su presencia es más que importante. Estas piezas son:

Le Bal Masqué (1932) Poemas de Max Jacob.
Instrumentación: Piano, violín, violonchelo, oboe, clarinete, trompeta, fagot y percusión
Estreno: Abril 20 de 1932
Duración: 18'

Cuatro poemas de Max Jacob (1921)
Instrumentación: flauta, oboe, clarinete, trompeta, fagot.
Dedicadas a Milhaud.
Estreno: Enero 7 de 1922
Duración: 7'

Le Bestiarie (1940) Poemas de Guillaume Apollinaire
Instrumentación: Cuarteto de cuerdas, flauta, clarinete y fagot.
Estreno: Junio 8 de 1940 (en un concierto a la memoria de Apollinaire)
Duración: 5'


Rapsodie Negre (1917) Sobre un texto pseudo africano atribuido a Makoko Kangourou.
Instrumentación: Flauta, clarinete, piano, cuarteto de cuerdas
Dedicada a Eric Satie. Poulenc la reconoce como su primer trabajo.
Estreno: Diciembre 11 de 1917
Duración: 17'

Discografía Recomendada

Poulenc. Complete Chamber Music
Naxos, 1999. Sonatas, Sexteto, Piezas para barítono y ensamble, Música incidental.

La calidad de las grabaciones de esta firma discográfica no es precisamente lo que le debemos agradecer, pero sí, además del bajo costo (en México un disco de Naxos cuesta en promedio la mitad de lo que uno de alguna de las otras firmas importantes de música clásica), la calidad de las ejecuciones y el extensísimo y, muchas veces raro, repertorio que presentan. Es el caso para felicitar del disco quíntuple que en 1999 lanzaron al mercado con la integral de la música de cámara de Poulenc, con varios de los más extraordinarios intérpretes jóvenes del momento. El clarinetista en la grabación es el belga Ronald van Spaendonck, y toca la Sonata para dos clarinetes con el quebecois Andre Moisan.


Francis Poulenc. Chamber Music
Deutsche Grammophon, 1989. Sonata (1962) y Sexteto

Figura clave en la historia del clarinete moderno, Karl Leister es en sus grabaciones, para la mayoría de los clarinetistas (profesionales, estudiantes y amateurs), punto de referencia obligatorio en cuanto a nuestra literatura tradicional se refiere. Este disco lo grabó como clarinetista del Ensamble Viena-Berlín y al lado del pianista y director James Levine. Incluye además de la Sonata (1962) y el Sexteto (lo mejor del disco), el Trío para piano, oboe y fagot, la Sonata para flauta y piano y la Elegia para corno y piano.


Musique Francaise pour clarinette et piano
Harmonia Mundi, 1997. Sonata (1962)

Si nos sentáramos en asamblea para decidir por unanimidad cuál es la mejor versión grabada de cualquiera de las grandes obras para clarinete (sea Mozart, Brahms o Poulenc) seguro estoy que jamás llegaríamos a un resultado satisfactorio para todos. Y si mencionara las que creo son las grabaciones más relevantes recibiría muchas quejas por omisión. Pero no quiero terminar sin dejar de recomendar uno de los discos que más disfruto escuchar: el de música francesa de van Spaendonck al lado del extraordinario pianista francés Alexandre Tharaud. El repertorio que interpretan además de la Sonata que nos ocupa incluye la Sonata op. 167 de Saint-Saëns, el Tema con Variazioni de Francaix, la Rapsodia de Debussy, la Sonatina de Honneger, entre otras piezas. Cabe mencionar que la grabación para Naxos se realizó antes que ésta, y sobra decir que la calidad de producción de Harmonia es mucho mejor.


Cuando cada tono se transforma en preocupación. CLARIPERU

Músicos con problemas de salud. CLARIPERU

Recientemente hemos recibido este artículo de la revista alemana "ZEIT" - Ciencia 1/2006 y queremos compartirlo con ustedes. Valentina Palma

Por Constanze Löffler

Poder hacer de la música una profesión es para los ojos del público un sueño. La verdad es que muchos músicos padecen enfermedades crónicas como consecuencia de eso. Para muchos seguros figuran como grupo de alto riesgo por las probabilidades de tener que abandonar su carrera antes de tiempo.

Probablemente la frase "Búsquese un nuevo trabajo" es inquietante incluso para una secretaria o una cajera. Pero en su consulta es precisamente lo que Eckart Altenmüller le tiene que decir a un joven pianista de Riga. Alguien, que se pasó media vida delante del piano, estudió horas interminables y que basaba todo su futuro en su talento. "Es usted joven aún, vea el diagnóstico como una oportunidad", intenta animar el especialista al chico. Pero al marcharse incluso Altenmüller se muestra afectado. 

Dolor en los músicos profesionales, clarinetistas, pianistas, violinistas, orquestas.
Momentos como estos son duros, incluso después de diez años trabajando como "médico para músicos". Altenmüller, director del Instituto para Fisiología Musical y Medicina para Músicos en Hannover, tuvo que explicar a ese joven que la "distonía focal" que padecía en dos dedos ya había ido demasiado lejos. Es casi imposible curar esta enfermedad neurológica con medicamentos y terapias. Es una de las enfermedades más temida de los músicos. Los pianistas y violinistas afectados notan que de repente sus dedos no responden a lo que desean ellos como hacían antes. Los dedos se quedan sin fuerza al tocar, se contraen o se ponen rígidos. 

Lo mismo pasa con los músculos de la boca de músicos de viento, o los músculos a la altura de la laringe en cantantes, pueden desarrollar reacciones incontrolables, lo que los músicos conocen como "calambre de músico". 

La carrera de un músico es propensa a daños físicos. CLARIPERU
Al igual que en el caso del pianista de Riga, estos movimientos que provocan daños se acumulan durante tanto tiempo en la mente y cuerpo del músico que la enfermedad puede resultar en el fin de una carrera musical llena de esperanza. Muchos seguros privados consideran por eso que hay una gran posibilidad que la carrera de un músico, al igual que la de un piloto, termine antes de tiempo: ambos pertenecen a un grupo de alto riesgo. Porque al fin y al cabo, la vida de un músico es altamente fatigosa. Para el público los músicos parecen la encarnación de un sueño. 

Una persona descubre su talento, y además para uno de los trabajos más bonitos del mundo: la música. Se puede pasar la vida tocando, o sea, haciendo eso que más le gusta y que más ilusión le hace. Viaja por todo el mundo, pudiendo actuar, ser aclamado - ¿qué puede ser más bonito que eso? Pero según algunos estudios este sueño hace que hasta el 80% de los músicos terminan con enfermedades. Una cifra, que médicos de medicina general nunca se imaginarían tan alta.

A pesar de eso, ser músico cuenta como uno de los trabajos más dañinos y perjudiciales para el cuerpo. Más del 10% de los músicos empleados en orquestas alemanas están de baja. Aparte de eso, uno de cada ocho músicos termina su carrera prematuramente por razones de salud - tres veces más que la media general de trabajadores. 

Los daños físicos van relacionados con el tiempo que uno lleva tocando: los que empiezan temprano tienen más probabilidades de acabar enfermos. Tener una enfermedad de estas es un tema "tabú" entre músicos. Muchos tienen miedo de no poder seguir en el campo de orquesta u otras actuaciones por algún problema físico. El cuerpo de un músico sufre casi igual como el cuerpo de un deportista profesional: Durante horas los músicos tocan bajo extrema tensión física y emocional, a menudo además con muy poco espacio en el caso de orquestas. Mientras los deportistas en lo mejor de su vida se pasan a otro empleo, al músico le quedan treinta años más para jubilarse. Y mientras a los deportistas después de un partido o una carrera les espera un masaje y varios días de descanso, el violinista, después de una estresante actuación tiene que ir corriendo al ensayo del día siguiente. 

Hasta treinta horas semanales tienen que tocar los músicos entre ensayos y conciertos, y a esto hay que añadir el estudio diario. Se ha demostrado por análisis realizados a violinistas profesionales que después de una actuación de tres horas, los músculos y tendones se hinchan hasta un 10% del tamaño natural. Puede durar hasta dos días para que regresen otra vez a su estado normal. Una trompeta puede pesar más de un kilo. 

Hace unos años, Friedhelm Biessecker no podía levantar la trompeta, el hombro le dolía demasiado. "No hice suficiente caso a los señales de alarma que me mandaba mi cuerpo", dice el trompetista de la orquesta Staatsphilarmonie Rheinland-Pflalz, pensando en lo ocurrido. El continuo estrés por demasiados ensayos y actuaciones le llevaron a una inflamación de la zona del hombro. La cortisona, analgésicos y ejercicios físicos solo aliviaban a Biessecker durante instantes. A sus cuarenta y ocho años intentaba ayudarse apoyando su hombro como podía para seguir tocando, lo cual empeoró aún más las cosas. Como no podía estudiar mucho, los nervios también le jugaban muy malas pasadas. "Siempre estaba mal preparado a causa de los fuertes dolores", recuerda Biessecker. Después de un año de constante dolor estaba físicamente y emocionalmente quemado, y pidió una baja de varios meses.

Acudió a un centro de cura para deportistas en Heidelberg para recuperarse. Al principio, el trompetista solo podía practicar durante veinte minutos. Después de un largo camino, hoy en día ha vuelto a poder tocar como antes. 

Los violines y violas tienen la mandíbula más metida para dentro y manchas feas en el cuello, allí, donde se apoya el instrumento. Los vientos padecen irritaciones en la boca y los labios, y apenas hay un solo diente que está donde tiene que estar. Los guitarristas se tuercen la pelvis para tocar, y a los fagotistas les duele los cervicales a causa de su instrumento pesado. Un oído está sordo, en el otro se nota un zumbido, la circulación va loca, el corazón va a cien, y el miedo ante la próxima actuación aumenta. 

Que paradoja: Tantos padres animan a sus hijos a aprender el piano y el violín, y se sienten frustrados porque al hacerse adolescentes forman un grupo de rock. La verdad es que deberían reaccionar de manera opuesta: porque el que se decide para una carrera de músico clásico profesional, va a abusar de manera exhaustiva de su cuerpo. 

Al contrario entre los músicos aficionados, el índice de enfermedades es infinitamente más baja que las de sus compañeros profesionales. A pesar de esto, solo pocas orquestas llevan el debido cuidado con la salud de sus músicos. La Filarmónica de Berlín lleva a sus giras a la médico Pia Skarabis. En su casa de Berlín la médico de deportistas y quiro-masajista se ocupa de enfermedades agudas, y sobre todo de la prevención de estas. Skarabis ofrece, si un músico lo desea, junto a un fisioterapeuta un "programa de entrenamiento". Aparte de un examen médico completo la doctora no necesita mucho más: "Solo necesito saber, durante cuanto tiempo y como se sujeta el instrumento del músico". 

Los ejercicios en sí deben ser relativamente prácticos para poder hacerlos en casa y durante giras. Porque solo la minoría de los músicos son aficionados al ejercicio físico. Las razones principales las encuentra Skarabis dentro de las orquestas alemanas y en sus escenarios - en los instrumentos con medidas estándar para todos, y el mobiliario inadecuado de las orquestas. "En este país es más importante que las sillas sean baratas y fáciles de recoger y guardar", dice. "No se le da atención a personas muy altas o muy bajas para nada". Con los escandinavos, por ejemplo, es esencial poder ajustar la altura de la silla. 

El pianista y profesor de piano Stefan Berndt, de Hamburgo, desearía salas de concierto en las que se le pudiera ajustar la altura de los pianos de manera hidráulica. En su casa el pianista de cuarenta y un años tiene su piano puesto encima de tres bloques de madera de un centímetro en altura. "Así tengo un centro de gravedad más equilibrado y me siento recto, incluso cuando piso el pedal", explica. Desde que hizo eso no le duelen ni la espalda ni las manos. Incluso para conciertos siempre se lleva sus tres bloques de madera. 

Para mejorar la postura y facilitar el trabajo de músico, hay varios objetos para casi cada instrumento: fundas para dientes, cintas para sujetar el peso, y apoyos de instrumentos. Cuando Stefan Berndt toca violín en grupos de música de cámara, lleva una goma elástica blanca, que sitúa alrededor de donde se apoya la barbilla, y que ata "invisiblemente" debajo del cuello de su camisa, y ésta sujeta su violín. El resultado: "Me canso menos y tengo más movilidad en el brazo izquierdo". Algunos músicos incluso se aventuran y dejan que se les construya artefactos encima del propio cuerpo para así buscar alivio. 

Ya que la sordera por fuertes ruidos es una enfermedad laborable aceptada, las orquestas deberían repartir tapones a los músicos. El ruido en una fosa orquestal puede alcanzar los 120 decibelios, que equivale al ruido de una avioneta al arrancar. El uso de protectores para los oídos es un tema muy debatido: absorbe los golpes de las altas frecuencias, haciendo así que lleguen distorsionados al músico, sobre todo cuando son fuertes. Pero es raro que se busque más prevención en las orquestas alemanas.

Quizás precisamente por eso, la medicina alemana para músicos tiene un papel líder en Europa. Solo los americanos se interesan más con el Performing Arts Medicine (Medicina de las Artes Escénicas). Aquí, este estudio ha progresado muchísimo en los últimos quince años. Aparte de las instituciones más antiguas como las de Hannover y Dresden, se ha establecido centros nuevos en Munich, Berlín, Frankfurt y, como último, Freiburg. Una gran cantidad de médicos ahora se dedican exclusivamente a tratar a músicos. En muchos casos ellos mismos suelen ser excelentes músicos. 

Durante demasiado tiempo los pedagogos opinaban en contra de los tratamientos para músicos. Decían que quienes tenían problemas físicos era porque no estaban hechos para el mundo de los escenarios, y las quejas causadas por la estresante vida de un músico profesional fueron denegadas. En muchos casos, los que tenían la culpa de dar pie a futuras enfermedades eran los profesores: Animaban a sus prodigiosos a estudiar hasta que no pudieran más. Hacer ejercicio físico no se veía con buenos ojos, y todo lo que posiblemente quitara tiempo al estudio se consideraba un estorbo. 

La nueva generación de pedagogos es más consciente de sus responsabilidades en esto. El profesor de chelo Klaus Stoppel recomienda a sus alumnos ejercicio, y hacer varias pausas durante el estudio. Desde hace treinta y tres años es chelista profesional, y durante diez de estos padecía fuertes dolores en el hombro derecho. "A pesar del dolor, he seguido dando conciertos siempre, aunque muchas veces con ayuda de medicamentos", cuenta Stoppel. "Me pasé - estudiaba durante horas, ensayos, conciertos con la orquesta, música de cámara." Cuando ya no funcionaban pastillas contra el dolor, pomadas, la cortisona, y la fisioterapia, el chelista decidió operarse. Su espalda le dolía tanto que había dado por sentado no poder volver a tocar. "Simplemente no podía más". El cartílago artificial del hombro derecho estaba mientras tanto tan desintegrado que los extremos de los cartílagos se rozaban desprotegidos.

Desde la intervención hace unos meses de un especialista de Hamburgo, el chelista Stoppel está por fin de nuevo con la Filarmónica de Hansestadt, desempeñando su trabajo. La fisioterapia y el descanso son ahora tan importantes como el estudio diario. La violinista Dany W. no cree mucho en las casualidades. Hace cuatro años, y a pesar de encontrarse bien, fue al médico para un examen. "Durante el estudio se descuida totalmente el cuerpo y la respiración". Pero a pesar de estar consciente de estar sufriendo bastante estrés en el trabajo, no se esperaba lo que le venía encima. 

Hace dos años, la joven de treinta y tres años que toca en una orquesta en Munich, fue diagnosticada con una enfermedad típica de músicos de cuerda: dolor de espalda crónico, que en el caso de Dany casi termina con una hernia discal. Aparte del trabajo físicamente estresante, Dany reconoció que hubo otro factor muy importante: "Nuestra sección de violines de repente cambió de líder, una persona con quien no lograba entenderme bien en el ámbito laboral". 

En el nuevo instituto de Medicina para Músicos en Freiburg la psicosomática es muy importante. La directora del instituto, Claudia Spahn, hasta hace poco profesora, es especialista en esta materia. "Precisamente con los músicos los problemas psicológicos se manifiestan en síntomas físicos", explica después de sus experiencias de los últimos ocho años. "Y las enfermedades físicas para un músico rápidamente se transforman en problemas psicológicos". La alta exigencia a uno mismo, la presión dentro del ámbito orquestal y las expectaciones del público son posibles factores. A pesar de la situación en Alemania que con sus 135 orquestas profesionales y otros diez mil músicos profesionales ofrece más trabajo que en el resto de Europa, la competición es extrema. 

El elevado número de alumnos y la necesidad de ahorrar hace que cada vez haya menos plazas. Muchas veces quien logra conseguir una plaza fija, intenta por todos medios no tener que pasar por ahí otra vez. Al ritmo de la batuta del director, el conjunto tiene que conseguir éxitos en los ojos del público. Cada nota equivocada se oye - en el mejor de los casos, solo por los vecinos, en el peor, por todo el público. Y del agrado del público depende nada más y nada menos que la financiación de la próxima temporada y el futuro de toda la orquesta. Muy común entre los músicos es el miedo escénico y los nervios. Uno de cada cuatro intenta suavizar la tensión con calmantes para el corazón, con alcohol o con remedios y hierbas naturales.

La Norddeutsche Rundfunk ofrece a sus tres orquestas residentes cursos en técnica Alexander, un método para combatir estas actitudes inapropiadas. Desde el año pasado los músicos de la NDR tienen también la posibilidad de practicar con un especialista asignado, que les ayuda enfrentarse a situaciones estresantes en el escenario. Annegret Sternagel terminó sus estudios de corno en 1989 en la Folkwang-Schule en Essen, y después empezó a estudiar el piano. Después de pocos meses, le dolían las manos.

En lugar de las cinco horas normales, apenas podía estudiar dos. Y también en sus tareas diarias le dolían. El dolor en las clases de piano se volvió tan intenso que la joven que aspiraba a ser profesora de música decidió dedicarse a informática. Cinco años más tarde, esta mujer de treinta y nueve años echaba tanto de menos el poder hacer música, que de nuevo empezó a tocar el corno y entró en una orquesta de aficionados. Pero a los dos años su sonido empezó a temblar y las notas agudas solo las podía conseguir con mucho esfuerzo y concentración. Lo intentó todo: Homeopatía, Logopedia, Kinesiología, incluso profesores nuevos. Pero no pudo deshacerse de la aflicción. 

Para quien empieza ya desde niño a estudiar con regularidad y disciplina, y cuyo círculo de amigos y tiempo libre estén vinculados a la música, es especialmente difícil aceptar que su cuerpo ya no puede más. Casi ninguna otra profesión se parece en eso a la de músico. "La enfermedad le da al músico justo en la diana", dice Claudia Spahn. Un pequeño número de músicos que enferman logran superar el cambio y deciden dedicarse a otro tipo de vida. O si no, a pesar de la enfermedad siguen allí intentándolo. Muchas veces el abandono prematuro de una carrera profesional termina en soledad y depresión. 

Al pianista Robert Schumann terminó una posible carrera brillante como pianista por sufrir una distonía. Los últimos dos años de su vida los pasó en un centro para enfermos mentales después de intentar suicidarse. 

Pero afortunadamente solo se termina tan mal en pocos casos. Stephan Poppe sufría hace unos años una crisis, cuando padecía una distonía. De repente ya no era dueño de los músculos de su cara; no podía aumentar la resistencia de sus labios, y encontraba muchas dificultades a la hora de tocar el trombón. "Tenía el temor de no poder volver a tocar bien nunca más", recuerda a sus cuarenta y siete años. Hasta entonces era uno de los mejores trombonistas del país. Poppe pidió una baja de cuatro meses, y visitó más de una docena de médicos. 

Al final, el diagnóstico se lo dio el especialista en distonías de Hannover, Altenmüller. Entre tres y cinco años puede tardar el cuerpo en 'olvidar' la mala reacción que se padece en una distonía y que se creen nuevas reacciones en los nervios. Con Stephan Poppe cualquier tono que sacaba podía ser dañino. Después de su vuelta a la Filarmónica de Hamburgo, contó lo sucedido en confianza a íntimos compañeros y al director titular. La mayoría de ellos tuvieron mucha paciencia y le ayudaron a recuperarse. 

Tras cuatro años, el trombonista está casi donde estaba antes de su enfermedad. "Lo más difícil es no rendirse", dice. "Paciencia y muchos pequeños pasos eran necesarios, interrumpidos por algunos problemas, y conseguir la confianza en mis habilidades para tocar". 

Para Catherine Rechsteiner el 2003 fue el peor año de su vida. La pianista de veinticuatro  años padecía un dolor de manos crónico. En cualquier momento ya no iba a poder tocar nada. Como muchos de sus compañeras iba de médico en médico. El ortopeda prescribió una terapia, el cirujano quería operar directamente. Pero nadie podía garantizar a la joven pianista que después del tratamiento sus manos iban a funcionar sin problema como antes. 

Al final, en el punto más bajo de la vida de Catherine Rechsteiner se propuso un descanso. "Si ya no se puede tocar el piano, pero se puede hacer otras cosas, uno tiene que pensárselo', dice. Porque después del problema de manos, empezarían los problemas de espalda, y la joven suiza decidió dejar de tocar por un tiempo. Solo abría la tapa del piano de vez en cuando para tocar, sin la tensión de tener que estudiar. Así disfrutaría del sentimiento de tranquilidad.

12 de febrero de 2006

Paquito y la Baltimore Symphony Orchestra

Paquito de Rivera
Don Paquito ataca musicalmente otra vez. Jueves 9 de febrero, una noche tranquila para la Baltimore Symphony Orchestra, que dentro de su programación ofrece una 'Noche en la Habana' para celebrar los noventa años de esta gran agrupación. Todo transcurre con normalidad, y su director Thomas Wilkins luce radiante cuando sale al escenario. Pero, pronto siente malestares que obligan al director a realizar una inesperada pausa. A su regreso, el ensamble retoma su labor, y mietras la orquesta se encontraba en plena faena sonora, el director abandona el escenario, una vez más por razones de salud. Al parecer, sufrió de un 'envenenamiento de alimentos'.

Durante esa noche, Paquito de Rivera estaba programado como solista para interpretar una obra para clarinete y orquesta (el "Oblivion" de Piazzolla). Nada lo detuvo: Paquito salió al escenario y tomó la posición de director y solista. El el diario Baltimore Sun han publicado un poco más de detalles al respecto, junto a una elogiante crítica al gran clarinetista cubano. ¡Grande Paquito!

David Shiffrin

David Shiffrin
El clarinetista americano David Shiffrin ofreció el pasado viernes 10 de febrero un concierto junto a la Fort Worth Symphony Orchestra. La obra que interpretó fue el Concierto para Clarinete, arpa y piano de Aaron Copland.


En el diario Start - Telegram se publicó unas breves líneas sobre su presentación, a modo de crítica. Muy positivo:


"El solista fue muy impresionante en su consistencia del sonido y su manejo de los extremos exigentes de la obra... ".


Puede leer el texto íntegro en este enlace (en inglés). Para conocer un poco mejor a este destacado instrumentista, puede leer su biografía completa desde aquí (¡esperamos poder traducirla pronto!). También puede leer este artículo sobre el concierto para clarinete de Aaron Copland publicado en nuestra página web.